REFORMA DEL ANTIGUO EDIFICIO. COLEGIO DE FOMENTO LOS OLMOS
Lugar: Madrid (Barrio de la Estrella)
Fecha de construcción: 2014
Promotor: FEISA (Fomento de Centros de Enseñanza)
Contratista: ALDESA
Asesor estructuras: José Alberto Palomino
Instalaciones: JG Ingenieros
Superficie: 4.803 m2
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La reforma del antiguo edificio del colegio se aborda una vez que se ha concluido el nuevo pabellón infantil y polideportivo, de modo que los espacios que han quedado sin uso pueden reordenarse para conseguir un aprovechamiento más cómodo y desahogado para el funcionamiento del colegio. La existencia de estos espacios libres ha permitido la simultaneidad de las obras con las clases.

El proyecto renueva todos los interiores, que tras cuarenta años de funcionamiento se encontraban muy degradados y habían perdido la uniformidad de conjunto fruto de muchas pequeñas actuaciones. Es por tanto que uno de los principales factores del proyecto ha sido la ordenación de los espacios y la uniformidad de los acabados, recuperando la unidad de diseño perdida. Esta idea de conjunto se manifiesta a su vez en el exterior, renovando totalmente los acabados de las fachadas. Es en este aspecto en el que el antiguo edificio más distaba de su función docente, con unos ventanales demasiado grandes que provocaban problemas de deslumbramiento y descompensaciones térmicas. El nuevo proyecto reduce el tamaño de las ventanas y reproduce el aspecto del nuevo pabellón de infantil y polideportivo, aportando a todo el conjunto del colegio un aspecto de unidad.

El volumen preexistente del edificio tiene unos volúmenes hacia el patio de recreo que no son fáciles de aprovechar en planta y que además daban un aspecto exterior desordenado. La nueva actuación recoge todos los salientes en un solo plano uniforme de lamas que acaba convirtiéndose en el protagonista de la nueva fachada. La renovación de la cubierta ha servido además para aportar aún más orden a las fachadas al haberse diferenciado la parte alta con panel sándwich de la parte baja con chapa, consiguiendo una línea de alero continua.

La coexistencia de las antiguas instalaciones con las nuevas ha sido muy importante para mantener el edificio en uso mientras se acometían las mejoras técnicas con que cuenta el nuevo antiguo edificio.